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Todavía no está abierta: no se pueden crear cuentas ni entrar a la plataforma.

Preguntas

Las preguntas que hace todo rector antes de firmar

Qué pasa si un alumno no tiene celular, si se va el internet, si una familia no paga, si el colegio quiere irse. Respondidas sin rodeos, incluidas las incómodas.

Dispositivos y conexión

Lo primero que pregunta todos

¿Y el estudiante que no tiene celular?
Entra desde cualquier equipo: el del colegio, el de la casa, el de un compañero. No hay aplicación que instalar y la sesión se abre con el código del curso y un PIN, así que no depende de tener un dispositivo propio ni de que sea siempre el mismo.
¿Necesitamos comprar tabletas?
No. El objetivo declarado del producto es un Android de gama baja con datos móviles. Si el colegio ya tiene sala de sistemas, mejor; si no, funciona igual en el teléfono que la familia ya tiene.
¿Funciona sin internet?
El libro que el estudiante ya abrió en ese equipo se sigue leyendo sin señal, y puede subrayar, anotar y responder las actividades. Lo que haga se envía solo cuando la conexión vuelve. Lo que sí necesita red es abrir un libro por primera vez y la búsqueda dentro del libro.
¿Cuánto consume de datos?
Poco, y es una decisión de diseño: las portadas de los libros no son imágenes sino tipografía sobre color, las páginas se arman en el servidor y hay un presupuesto de 180 KB de JavaScript por pantalla de estudiante.

Pedagogía

Lo que pregunta la coordinación académica

¿Esto reemplaza al docente?
No, y está diseñado para que no pueda. La plataforma no califica ni promueve a nadie por su cuenta: en inglés, las habilidades productivas no suben de nivel sin la firma de un docente, y la evidencia de aprendizaje existe para que el docente decida qué reexplicar, no para reemplazar esa decisión.
¿Sirve como nota?
No debería usarse así, y lo decimos aunque sea lo que muchos colegios quieren oír. La evidencia viene de autoevaluación dentro del libro, no de un examen vigilado: el estudiante puede ver la respuesta correcta si abre las herramientas del navegador. Sirve para saber qué volver a explicar, no para poner un 4.2.
¿Prepara de verdad para las pruebas Saber?
Cada actividad declara qué competencia y qué componente del marco del ICFES evalúa, y el colegio ve cuánto de cada casilla del examen está cubierto y cuánto no. Lo que no hacemos son simulacros ni bancos de preguntas tipo ICFES: la preparación viene de trabajar el contenido del año etiquetado contra el marco.
¿Cubre todas las materias?
Todavía no. El catálogo se construye grado por grado y hoy está centrado en quinto. Preferimos seis libros terminados y verificados contra el currículo antes que sesenta anunciados.
¿Por qué el inglés va por nivel y no por grado?
Porque un alumno de octavo puede leer en A1, y darle el libro de octavo es darle un libro que no puede leer. El nivel se mide por habilidad con una prueba de ubicación y el material se reparte por ese nivel, así que dos alumnos del mismo salón pueden estar en libros distintos.

Datos y privacidad

Lo que pregunta un padre de familia

¿Quién puede ver los datos de un estudiante?
Su docente asignado, su acudiente verificado y él mismo. Nadie más, incluida la rectoría del colegio, que recibe cifras agregadas por curso y nunca filas por estudiante. No es una promesa contractual: es una regla que impone el motor de la base de datos y que se comprueba en cada cambio de código.
¿Quién es el responsable del tratamiento de datos?
El colegio es el responsable y nosotros el encargado. Los datos son de la institución educativa y nosotros los tratamos por cuenta suya y bajo sus instrucciones.
¿Graban la voz de los niños?
Hoy no hay evaluación de voz en el producto. Cuando la haya, el audio se evaluará y se descartará —solo persiste el puntaje—, conservarlo exigirá consentimiento explícito y separado del acudiente con borrado automático a los 90 días, y un estudiante tiene que poder llegar a B1 sin que nadie grabe su voz.
¿Usan los datos para entrenar modelos de inteligencia artificial?
No. Y ningún dato de un menor sale hacia un servicio externo sin anonimizar, incluida cualquier función de inteligencia artificial que se construya en el futuro.

Dinero y contrato

Lo que pregunta el consejo directivo

¿Qué pasa si una familia no paga?
El acceso se degrada por pasos y con aviso: primero un periodo de gracia, después solo la unidad en curso, y al final se cierra el contenido. En ningún estado se borra el trabajo del estudiante: sus notas y subrayados vuelven completos cuando se ponga al día. Y el colegio puede exonerarlo con un clic.
¿Se puede pagar el colegio y no las familias?
Sí, y es el modelo que mejor funciona en Colombia: el colegio lo incluye en la pensión y paga un consolidado. Cobrar tarjeta por tarjeta a ochocientas familias tiene entre 20 % y 35 % de mora, y esa mora se traduce en niños sin libro.
¿Ya se puede pagar con tarjeta o PSE?
Todavía no. La pasarela de pagos está en construcción: el motor sabe degradar el acceso por impago y restablecerlo con una beca, pero el cobro automático no está conectado. Los primeros colegios facturan por fuera, como ya facturan todo lo demás.
¿Qué pasa si el colegio decide irse?
Se lleva sus datos. El histórico académico de sus estudiantes se exporta y el contenido que el colegio produjo es suyo. Sin penalidad de salida y sin retención de datos como palanca de renovación.
¿Hay contrato de permanencia?
No pedimos permanencia. Un producto que necesita amarrar a un colegio por contrato es un producto que no confía en que el colegio quiera renovar.

¿Falta la suya?

Escríbanos y la agregamos aquí

Si su pregunta no está, probablemente le falte también a otro rector. Mándela a colegios@bukkia.com y la respondemos — y si la respuesta es incómoda, la publicamos igual.

Abrimos pronto para su colegio

Todavía no se pueden crear cuentas ni agendar demostraciones. Mientras tanto, los libros y la forma de trabajar ya se pueden ver aquí.