Rectoría
Lo que un rector necesita para decidir con la junta directiva
Cifras agregadas por curso, cobertura del currículo, preparación para las Saber y nivel de inglés del colegio. Sin el nombre, el avance ni el tiempo de ningún estudiante en pantalla.

Lo que ve
Cuatro preguntas contestadas con cifras
¿Se están usando los libros?
Minutos leídos y avance por curso, y cuántos cursos no han arrancado. Agregado, nunca por estudiante.
¿Cubrimos el currículo del grado?
Cuántos Derechos Básicos del grado cubre el libro adoptado, y cuáles no cubre ninguno. Con los huecos listados por nombre.
¿Preparamos para las Saber?
Cobertura por casilla del marco del ICFES, contra el peso que cada una tiene en el examen real.
¿En qué nivel de inglés estamos?
Distribución de lectura por grado contra la meta del Ministerio, con los alumnos sin medir contados aparte.
El límite
Rectoría no ve el detalle de ningún niño
Y no es una preferencia de la pantalla: es una regla que impone el motor de la base de datos.
La analítica individual de un menor —qué leyó, cuánto tardó, qué respondió— la ven tres personas: su docente asignado, su acudiente verificado y él mismo. La dirección del colegio no está en esa lista.
Esto se descubrió estando mal. Al construir el panel apareció que la función de permisos dejaba pasar a la administración del colegio, y que rectoría podía leer fila por fila el progreso y las anotaciones de cualquier niño. Se corrigió con una migración que reescribe esas políticas sin delegar en la función compartida, y hoy hay pruebas que fallan si alguien vuelve a abrir esa puerta.
El rector no pierde nada con eso: para tomar decisiones necesita agregados, y para hablar con una familia concreta está el docente que le dicta a ese niño.
Esta pantalla no muestra el nombre, el avance ni el tiempo de ningún estudiante. Es la frase que un rector le repite a un padre de familia, y va escrita en la propia pantalla — no escondida en un anexo del contrato.
Supresión
Por qué un curso de cuatro no muestra cifras
Por debajo de cinco matriculados, el panel devuelve la matrícula pero no las cifras de comportamiento. Con cuatro alumnos, «avance del 25 %, uno sin empezar» señala a una persona con nombre y apellido aunque no lo escriba.
El umbral vive dentro de la función de base de datos y no en la pantalla. Puesto en la pantalla, cualquier consulta nueva —un informe, una exportación, una integración— se lo saltaría sin que nadie lo notara.
Preguntas de junta directiva
Lo que le van a preguntar a usted
¿Cuánto cuesta comparado con los libros de papel?
¿Y los estudiantes que no pueden pagar?
¿Qué pasa con los datos si nos vamos?
¿Esto reemplaza a nuestros docentes?
¿Qué pasa si el colegio no tiene buena conexión?
Abrimos pronto para su colegio
Todavía no se pueden crear cuentas ni agendar demostraciones. Mientras tanto, los libros y la forma de trabajar ya se pueden ver aquí.
